Friday, June 08, 2012

FaithBook



Quizá resulte provechoso el trabajo que hagamos al subir cualquier contenido...

Hay una tarea -indetenible- en estos días de ansiosa búsqueda. Quizás, algunos, la miremos con los ojos de la superficial indiferencia y, hasta la despreciamos con una mirada de enojo o incertidumbre ¿De qué sirve? ¿Es otro arte o sólo es la búsqueda de pura expresión? (quizá ya no es búsqueda, sino el deseo cándido de quien quiere ser hallado).

¿Qué hace una niña -o un niño- mirándose a solas, frente a un espejo?

¿Por qué se hablan -se dicen cosas- al ver su imagen?

Si pudiéramos ver, profunda y confiadamente al corazón humano, algunos, nos asustaríamos de la mirada escrutadora que nos examina, nos estudia, nos sigue, nos admira, nos anima, etc., etc. (hay muchas razones). Si pudiéramos acercarnos tanto, lo suficiente como para invadir el pequeño círculo de ese medio metro que tanto defendemos con territorialidad animal -obsesiva- rehuiríamos la mirada de quienes con cariños nos amaron, nos consintieron o entretuvieron en el deseo de sus ideas, un instante de sus vidas... (ví a sus ojos, tan cerca de los míos; como en aquella corta distancia que alguna vez compartimos, misma que me vulneraba a recibir -o dar- un tierno beso).

Solemos ver, con asombro, la punta del iceberg.

Miramos lo frío, lo trivial, lo aburrido y corremos. Tal vez regalamos un tip, un leve “click”, y volvemos a la superficialidad en la que nos solemos esconder en el mundo; sea por demasiadas ocupaciones, compromisos e, incluso, androginia o misoginia (hay patologías).

Estoy agradecido de Dios por la gente que me ha mandado para aprender; para ayudarme o ayudar y, entre esos nombres, cuyos rostros son hoy anónimos (de nombres imborrables) mencionaría a MN o a MP... No se trata de anular la identidad de nadie (menos sus nombres) sino dejar que nuestras almas se hablen con palabras que no se dicen y se reencuentren ¡algún día!... (Pero no aquí).

Cuando pensaba en el logo de FaithBook, no pensaba en lo aburrido; sino en una forma de poder clasificar -y separar- a las ovejas de las cabras. Cuando imagino lo que podría ser eso, me veo (a mí mismo) en el lugar que me reservo (el que guardo y aguardo) separado de lo que me separo y de quienes me he alejado y sigo distanciando...

Es imposible que toda idea tenga aceptación popular o comprensión; tampoco soy original en la idea pero, ¿Cuántos años no estuvo Cristóbal Colón buscando financiamiento para su proyecto expedicionario a caminos nuevos? (Netlog me ha servido, mucho más, que Facebok).

Por otro lado, aunque la idea no sea causar más divisiones (bastantes hay) no veo alternativas paralelas a lo que a eso me movía (pero Dios va disponiendo las cosas -de forma tal- que nada se pierda, sino que se transforme). ¿Quién estaría dispuesto a pagar el precio de entrar en “El salón de la Fama”?

¿Desearía alguno -hoy nuestro- la condición de exclusividad? (y hablo de esa convivencia de amantes, esposos, enamorados)

En mi escueta idea de FaithBook, naturalmente, me gustaría tener una lista de tips recibidos, la intimidad de una genuina conexión emocional y devocional (compartibles y compatibles); pero la verdad no necesita más evidencias: Somos más incompatibes que las ideas. Podríamos soñar cualquier cosa, lo difícil es materializar los sueños y hallarse con gente que sueñe tus sueños ¡En los anhelos de ellos!.

Más fácil es decirse: “¡Hola!” (por SMS de textos) que intentar pagar el precio verdadero de una llamada (personal, intencional o internacional) con aquellos que decimos “les queremos” (y qué bueno cuento a los que me han comprobado esa palabra con hechos) (Tú eres una MN).

Wow!

¿Cuántas veces alguien te llama y estás desconectada de la buena intención de la otra parte?

¿Cuántas veces -llamaste- pero ese ser querido estuvo ocupado o indiferente a lo que tú hacías o decías?

Uff!

Sólo pensarlo...

Y este pendejo mundo es así: Tenemos un horario de alquileres, y las manos no acarician a quien debieran. Tenemos grandes ojos, y las ocupaciones nos roban tantas oportunidades que no volverán.

Verga!

Asincronías, ironías... ¡El tiempo se va de tantas manos!


Los primeros nombres, en la lista de esos grandes, comenzaría con gente que personifica un modelo y se guardada... ¿De qué estoy hablando? De un sitio donde la gente pueda identificarse consigo misma y con la gente que comulgue en sus credos (especificados). Un sitio donde cada quien -si lo quiere- diga: “Soy cristiano libre y no me gusta ir a otras iglesias o “No me gusta esto, pero sí aquello”. El faithbook que pienso podría ser, no se mantiene en poses esteriotipadas, sino en las ideas que hacen vida en las personas... ¡Obvio! Nada mejor que salir de lo virtual. ( ¿Y quién vuela sin alas? )

POSES

La tecnología de esta época, nos da la posibilidad de proyectarnos más lejos de lo que jamás pensamos. Si antes, sólo una élite podía salir en las noticias, en los medios, hoy todo el mundo -incluso lo despreciado y execrable- en fracciones de segundos ¡sale en la TV! (emisoras de radio comunitarias, video-conferencias, prensa local y regional comunitaria, páginas web subversivas y de toda naturaleza).
Con un simple “click”, nuestras imágenes y otros mensajes se masifican, se publican, se reproducen y se copian. Un simple video casero, del anonimato y la clandestinidad, puede llegar a lugares insospechados, y no me extraña el esmero de las carajitas que me miran en el espejo -sea dónde sea- y se arreglan el cabello, la ropa, la sonrisa... con un lápiz de color. En el metro, cuando se acompañan de su gente, unas y otras se disparan ¡todas posan! Y ya es difícil saber cuál de las posturas es la más real o la más fingida ¿Hablo del Yo-Yo al Tú-?

No voy a caer en la hipocresía de que, en mis días, no importaba la apariencia (siempre cuenta). Recuerdo que, por influencia de grupo, presión social, solía irme a un barbero Italiano en lugar de Daniel, el peluquero de todas las urbanizaciones donde vivía. Ya no quería, por esa pendeja influencia, afeitarme con tijeras, sino que -el corte de navaja- me “daba” un look más atractivo... ¿De qué sirvieron esas pendejadas?

Cuando las miro, me veo a mí mismo (a su edad). No me cabe duda que son mucho más bonitas que las chicas de mi época, de un cuerpo más estilizado (si de “lineas” se refiere); pero no creo sean muy distintas a las mujeres y jóvenes de los tiempos de mi abuela. Si antes buscaban o “aspiraban” un status, hoy -de plano y de frente- sin descaro lo presumen.

Hoy, viniendo en el metro, en varias sesiones de fotos privadas, hasta levantaron las piernitas para dejar ver la pechuguita o el muslito de pollo... ¿Sólo las hembras? ¡Júm! Todos estamos tan empecinados en resaltar lo bueno ¡Que lo malo se delata solito!
Ocultamos la calva, el bolsillo roto (o vacío) pero la cabeza hueca se hace evidente. Sonreímos, casi de lado, ocultando el diente postizo o el que nos falta... ¿Quiénes somos?
No niego las bondades de ensayar la sonrisa, perfeccionar los modales... Pero ¿Darme todo en postizos? ¿Fingir lo que no soy o lo que no tengo?

Antes de vender mi camarita me tomé las “últimas” fotos. Ensayé, dudé y, aunque ya no tengo el trípode, uno se basta con una mano (¡Dios! Gracias por ellas) (son un consuelo) ¡Je! ¡Je! ¡Je! (pero todo el mundo se publica y se promociona) ¿No hay que hacerlo? ¿A quién le gusta -visceralmente- la soledad? (a mí no).
Mi papá, con frecuencia, era un peo para tomarle una foto (igual a mi mamá). Siempre busqué captar el alma de la gente o de un momento en las fotos; pero estas maquinitas de ahora no tienen para ajustar el diafragma ni la velocidad de obturación (pero se juega con el color). ¿Cómo sabemos quien es quien en las fotos? (fácil).

De la abundancia del corazón habla la boca”. ( Jesucristo )

Si te encanta el bonche, las cervezas, la playa... ¡Ponlas en facebook.
Si te encanta la ropa simple o sofisticada ¡modela ante las cámaras! (ante miles de ojos).
Si no tienes cuidado de las cosas que muestras (o dices) ¡Escúpelas en tu wall! ¿Tienes lindas piernas? ¿Gustos y preferencias? ¡Déjalas libres!
La red registra trazas de tu actividad “social”: Dice con quienes te hablas, con quienes te escribes y cualquier cosa que sea y HAYA en esa correspondencia... ¡La sabremos!

Todo lo que subamos en FB les da derechos a perpetuidad. Muchísimas personas ignoran que “sus” fotos, al subirlas al sitio, ya no son sólo suyas, sino de todo el que tenga acceso a descargarlas y, para colmo (lo he dicho antes) su rostros y sus cuerpos son usados en sitios pornográficos (cambian el nombre y algunos daticos) ¿Cómo lo sé? ¡Ah! Bueno. Piensen lo que quieran... (me la paso en los sitios XXX y en los triple Z).

De las poses, las posturas y posiciones podemos aprender mucho (también de las opiniones) (como estas, por cierto). De mi parte, tengo mis ideas. En relación a otros, hay gente muy discreta, incluso interesante, pero -como generador de contenido- yo preferiría tener opciones de escogencia, filtros para mi búsqueda, y confío en que ya hay gente adulta (seres queridos) que van con prudencia en aquello que buscan (o dan).

Dios, por Su parte, me puso en contacto con gente que siempre me cuidó, me ayudó, y sé que eso es una deuda insaldable (tampoco deseo pagarles) (anhelo quedarles en deuda) ¡Me refiero a tí, amiga de mi alma! Otras que -ni de vaina- comento sus nombres; pues, ya sé qué han hecho y, si hablan en mi cara... (¡Chamo! Qué lengua).

Por eso, aunque sé que ésto es una idea tonta, prefiero a mi Faithbook personal.

Allí están los nombres con sus hechos. Tengo vivos recuerdos de acciones (y pocas palabras). Hay días, hay épocas y -en verdad- quiero largarme, quiero saber de qué sirve todo eso; pero -mientras tanto- voy a imaginarlos como escritos en otro libro, como en el de Hebreos 11 (que es el preámbulo de  Faithbook).

Cierto día, quizá no todos, leeremos en la hojarasca del pasado y su peso ya no lo será más. Miraremos al cofre de esos recuerdos, pero éstos ya no serán una pasada o triste memoria, sino el tesoro de nuevas vivencias y, quienes se acerquen a su día aciago (el día de otra partida) algunos podrán afirmar que su convicción -ó padecimiento terreno- sirvió con provecho (y más para todos los que Dios haya elegido).

Faithbook -si tuviera los medios económicos- sería para conectar y acercar gente auténtica, simétrica. No para redimirlos de enfermedades superfluas ni de la manía de presumir en lo que no son, sino para ser encontrados por encima de quienes sí estorben.

Si pudiera, daría derechos de búsqueda avanzada, para que cada navegador halle su camino y su curso en muchos perfiles. Permitiría criterios de búsqueda, en lugar de hacer sugerencias que sólo nos vinculan a gente que podría delatarnos o perjudicarnos y, mientras ese día llega, mi libro de visitas (Hebreo 11) se llena de recuerdos...

Friday, May 04, 2012

Apóstoles Contemporáneos



Históricamente y con relación al patriarcado judaico de las tribus de Israel, los apóstoles de Jesucristo fueron sólo 12 (y uno de esos verdaderos testigos lo traicionó en un acuerdo negociado ante miembros del Sanedrín). Entiendo que en la comunidad efervescente de cristianos modernos de hoy aún persista el deseo de emular los días nostálgicos del primer siglo y, aunque DIOS NO HA MUERTO, las buenas noticias no las difundimos como lo hacemos con un chisme en los congestionados twitters ni en los calientes comentarios de facebook (cualquier página “social”, a decir verdad).

Sé que, en ninguna manera ni en alguna medida, detendré la tendencia retrógrada que manifiestan algunos creyentes ávidos de buscar novedades, experiencias espirituales convergentes, nuevas doctrinas, etc., porque la inteligencia clama por descubrimientos, aprendizajes vivenciales y, una revelación más comprensible de la intención de Dios, misma que tardó siglos para verse y manifestarse entre la humanidad de hace 2000 años... No sólo fueron décadas de incógnitas, sino siglos; porque el Profeta Jesús –otro Líder para Israel- había sido prometido desde los días en que se escribía el libro de Deuteronomio y - Moisés mismo- escribió esa noticia profética, pero No todo el mundo la ha aceptado, o creído (nada nuevo, por cierto).

Hay un tropiezo práctico leve con esta palabra de “apóstol”. Se transliteró del griego, hasta nuestros días, guardando mucha identidad gráfica con la palabra que nos describe su origen etimológico y, por defecto, la equiparamos al significado griego antiguo y, en efecto, no lo es. Puedo ser “embajador” o “enviado” –simbológicamente- de mi familia y, si no reuno muchas de las cualidades que les son comunes, fenotípicamente representativas, en sus cualificaciones grupales o fisiológicas, bajo el acuerdo y aprobación de todos (o algunos) de esos miembros, mi “investidura” representativa no vale nada, aunque me autoproclame “embajador” o “delegado” de ese grupo, por  pequeño que sea (incluso siendo miembro de una institución con poder socio-económico) ¡Igual pasa con los discípulos de Jesucristo! (pero la iglesia –la asamblea de esos miembros- sí tiene potestad de enviar representaciones o delegados).

Si quiero autoproclamarme o verme como “apóstol”, estoy en la libertad de hacerlo: No hay ley en contra de los sueños y “cada loco tiene su tema”. Si quiero asumir e involucrarme en la Gran Comisión que Jesús encomendó a Sus 11 apóstoles verdaderos, históricos testigos de Su obra, Sus enseñanzas y Su resurrección, ¡puedo hacerlo! (Uds también) (ver versículos finales de Mateo 28, Marcos 16). Sin embargo, en Lucas 24: 48, hay una pieza muy importante que se adjudica a los dichos de Jesús, y es probable que la usen (con pleno derecho) los que visitan el salón del Reino: “Uds son testigos de estas cosas”. Eso, a mi modo de ver, es una CREDENCIAL indubitable para la predicación de los únicos apóstoles que haya escogido Jesucristo, de la multitud de Sus primeros seguidores. No me refiero al resto de emuladores de estos días o antes y, que sepamos, son pocos los casos que verifiquen una realidad de conversión similar a la que defendió y practicó Saulo Pablo; aunque él fue escogido “apóstol” misionero por los cristianos fieles de Antioquía, llenos del Espíritu Santo, junto con Bernabé, según el relato de Lucas (Hechos 13:2-3) y no tenemos –en el Nuevo Testamento- ningún otro documento “sinóptico” que nos hable de la vida biográfica de Saulo Pablo, excepto sus epístolas (autobiográficas), mismas que hablan de la convicción de su fe, su arduo trabajo, pero “su inspiración” o revelación, no sobrepasa a la de Jesucristo ni ha de opacar los escritos de otros hermanos de la misma fe –apóstoles también- del Señor Jesucristo, Nuestro Salvador. (*)

El cristianismo, a diferencia del judaísmo, es proselitista. De acuerdo a lo que he leído del A.T., bien pudieran los judíos judaizar a una docena de personas que manifestasen adherencia al cumplimiento de su ley y a sus difíciles tradiciones religiosas, pero son muy selectivos (hice contactos epistolares con algunos judíos y, al parecer, no soy apto o no es mi momento). Je! Je!

Si la conversión a una tendencia religiosa fuera lo esencial, si esa parte externa de la fe fuera tan vital para la “redención” del espíritu o de la conciencia del hombre, imagino que millones la procurásemos con fervor apasionado, indetenible. Sin embargo, a todo lo largo del Antiguo Testamento, sus escritores acusan y presentan válidos alegatos contra Israel y sus líderes, por muchos motivos de quejas divinos, en ese quebrantamientos del primer pacto. No es raro, al leer profetas como Isaías, Jeremías o Ezequiel, verles profetizar un pacto que vendría luego (Me encanta la analogía de Ezequiel Cáp. 34 relacionada con Juan Cáp. 10: Yo soy el Buen Pastor).

En un sentido práctico, yo discrepo que el tal sea un “nuevo” pacto, sino que el mismo es la continuidad de cosas cumplidas en lo que ya se había anunciado proféticamente y había sido tipificado desde un principio: A) Cuando Abraham estuvo dispuesto a ofrecer a su hijo en sacrificio, ya Dios había pensado en sacrificar al Suyo para anular el poder que otorgó a la muerte, con motivo de nuestros pecados (su Gracia obraba antes de que fuese anunciada, por Jesús, en los días neotestamentarios). B) Cuando Moisés levantó una cruz con una imagen de bronce -en una especie de palo cruzado- a efecto de salvar a quienes fueren mordidos por una serpiente en el desierto (tipología del asedio Satánico en la vida) aquellos serían sanados si en ese final mortal miraren “a la cruz”. ¿No es notable la analogía que eso guarda comparada con lo que significa la crucifixión del Mesías? (Jesús mismo, acreditando ese relato de Moisés, no sólo testificó de la analogía, sino que contribuyó a fortalecer la historicidad del evento, avalando la cohesión de lo que se hizo con el canon del Pentateuco).

Operativamente es un pacto “nuevo”, porque excluye elementos humanos levirales (Cristo mismo se hizo sacrificio y sacerdote) cumpliendo así con los requerimientos empíricos  y culturales que habían sido pensados e incorporados por la ignorancia del hombre en su noción y tradición religiosa. Eso de “misericordia quiero y no sacrificios”, es una enmienda dentro de lo que parecía ser la norma constitucional operativa de aquel sacerdocio. Eso de que “ya no se dirá más en Israel: Los padres comieron las uvas, pero los hijos sufrieron la dentera es una clara enmienda legal a lo que ya se había establecido en el Antiguo Pacto, como parte de aquella ley; pero Dios comenzó a insertar novedades y enmiendas que apuntaban a una retribución o condena justa para cada trasgresor y no para toda la descendencia. ¿Cómo ser culpable por los pecados de mis ancestros? ¿Por qué y cómo puedo pagar por los delitos que me son ajenos? Sin embargo, nuestros pecados, nuestras fallas, afectan generacionalmente a otros (tal como nos pasó desde Adán y nuestros abuelos) y por ello hay un perjuicio exponencial y universal en la presente humanidad y, paradójicamente, así ha sido hasta hoy; cuando menos en nuestra generación: Si promuevo el robo, si no lo censuro y si no lo castigo, habrá más ladrones. Si practico la homosexualidad, en cualquiera de sus formas y censuro la de un género, pero me fascina la lesbianidad, ¿No me afecta mi parcialidad o inclinación? ¿No me expongo a la infidelidad emocional de mi esposa si me gustan los encuentros en los que se comparten parejas, así sea para bailar salsa o un vals?

Observemos cuánto ha cambiado la vida sexual nacional desde la generación de 1960 hasta hoy. Por aquel entonces, era muy rara la maternidad precoz. La habría en los pueblitos remotos e “indoctos”, pero no con la licencia y la notoriedad condescendiente de nuestros días tecnocráticos y “muy cultos” e “autosuficientes”: En mis años de liceo -que recuerde- poquísimas veces ví a una chica embarazada entrando al aula de clases... Teníamos nuestras “rochelitas” y “matarilis”, pero –quizá- la segregación recriminatoria las desanimaba a ir a sus aulas (aumentando la deserción escolar que NOS perjudica). Quizá la mano dura de algún padre o madre les evitó esa vergüenza que las tendencias actuales tipifican como “anticuada”, legalmente “discriminatoria”, pero no como una actividad sexual prematura. ¿Afecta el embarazo precoz la vida emocional de una familia, en el aspecto social y económico? Quien no se sienta afectado, quien no admita esa mella ahora, lo verá a su tiempo. No es un mal de morir (gracias a Dios) ni se justifica el maltratar a nuestros hijos ni a nuestras hijas, pero ello afecta a nuestras familias, por ende, a toda la sociedad, independientemente del credo religioso que se tenga. Así, en pequeña escala, el pecado –la condescendencia y permisividad de algunas de nuestras faltas- nos afecta directamente en el núcleo de nuestras familias y a nivel macro nacional.

Las iglesias de hoy, tanto como las de dos mil años atrás –por ser instituciones vivas- pueden elegir a sus representantes y, también a sus misioneros. Las hay practicando una especie de democracia teocrática; sin embargo, también, otras se dejan gobernar por un líder “inspirado”, “auto-teocrata”, que lleva a “su” gente por donde mejor les parezca (y por dónde mejor lo sigan). Hoy, emulando –cada vez más las jerarquías de la decadente iglesia de Roma- se organizan en modelos estructurales que, en el siglo 19, jamás habrían podido pensar (ni robar) de la hegemonía del santo imperio romano. ¿Somos menos criminales, menos pecadores, con esa emulación falseada?

La palabra Obispo usábase –limitadamente- para cierto sector de la cristiandad antigua, luego, con los siglos, se incluyó en la dialéctica de la cristiandad romana (no son ellos ni menos ni más pecadores que nosotros); pero ahora, “institucionalmente” en la corriente “protestante”, parece haber más obispos que en Roma -¡qué ridiculez y pompa!- y, para colmo (digo yo) hasta usan parte del atiendo del ropaje. ¡Quiero ser Obispo! (si me avispo) Ja! Ja! Ya pasaron la fiebre de la “doctrina de la Prosperidad” para consolidarse hacia otras metas jerárgicas y socioeconómicas… ¡Dios! Como hay billete en Roma y en todo el negocio de la fe ¿Por qué no meter algüito en mi bolsillo?

Ciertamente, a todos nos falta $, pero no habría visto más secularizada mi vida y el negocio de algunas iglesias (¡Bueno! No todas). ¿Ezequiel 34 tiene vigencia?

Por allí, respondiendo un cuestionario de cierta cantidad de preguntas, me nombraron “Reverendo”… ¡Qué tremendo! Si viviera todavía el viejo Simón –aquel brujo del libro de Hechos- algo buscaría en la Internet para ver si a alguno le vende la potestad de imponer las manos y tomar parte del ministerio apostólico, mismo que Jesucristo sólo delegó en Sus escogidos (todavía en la asamblea de Presbíteros, porque los hay), pero –ciertísimamente- nadie podrá decir, algún día: “Señor, Señor… Profetizamos en tu nombre, echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros…” (Mateo 7: 21-23). Me gusta comparar esos versículos con I Corintios 4:3, 4, 5.  Es curioso que Saulo Pablo, justo allí, como superapostol, comente sobre la dignidad y calidad que deben tener los ministros de Dios, los servidores del Señor Jesús (I Cor 4:2) pero –paradójicamente- luego de recomendar a esos ADMINISTRADORES de los misterios (¿secretos?) de Dios, él mismo parece presumir en infatuaciones no implícitas (¿Error humano o error interpretativo de la traducción?) ¡No lo sé! Pero lo bueno, lo que me encanta, es que él mismo ADMITE, que nadie es justificado por autoconciencia, sino JUSTIFICADOs POR EL SEÑOR. (I Cor. 4: 4). Porque “…las intenciones del corazón” Dios las conoce (I Corintios 4:5). Sin embargo, en una humildad apostólica inusual, notemos el discurso paulino que lo revindica (I Cor 4: 9-13) (y, a propósito menciono los versos 14 y 15, porque me parece que humanamente Saulo Pablo contradice a Jesús, haciéndose reconocer “Padre” ante la iglesia de Corinto: Mateo 23:9 ) (y ese es el asunto que más me molesta del legado católico paulino: Miles de personas repiten la misma tontería, haciéndose llamar “padres”, en caso que hayan evangelizado a alguien, como si les debieran lealtad fiel a ellos y NO AL SEÑOR JESUCRISTO). ¿Ha resucitado san Pablo? ¿En qué fueron menos los apóstoles del Señor Jesucristo? (el Mesías los calificó primero… ¿para relegarlos después, ante la erudición y elocuencia de advenedizos?)

El neo-apostolado no es más que ese deseo emulador, imitador, de días que pasaron y, aunque son recurrentes (se repiten en el tiempo y en cada continente) el deseo de muchos promotores neo-apostólicos es que hoy vengan los creyentes y pongan muchos de sus bienes “a los pies de los apóstoles” (Hechos 4:34-35) y eso me disgusta: Cada creyente (cristiano o no) tiene plena autoridad de ser ADMINISTRADOR de sus pertenencias para compartirlos CON LOS NECESITADOS, incluso con sus prosperados pastores o empobrecidos servidores. Lo que no acepto es la manipulación de masas ni la buena fe de creyentes neófitos.

Los “apóstoles” y “obispos” advenedizos no hacen el trabajo de calle que los verdaderos sí hicieron, porque disfrutan la opulencia mediática, la comodidad de la iglesia televisiva y usufructúan con los bienes que otorga la tecnología ¿Tiene Internet el mendigo o drogadicto de la esquina? ¿Lee libros reimpresos el ciego en las calles o visitan al prisionero condenado a la perpetuidad de sus pecados? (y escribo como si fuese uno de esos modelos que ya ha ganado la gloria venidera y la salvación que muchos pregonan como recibida y otorgada) (soy tan indigno como ellas y ellos).

La Buena Noticia difundida por los apóstoles neo-testamentarios nos llegó a nosotros y -todavía con vitalidad vigente- da libre acceso a todo aquel que quiera apropiársela y llevársela, extendiéndola a muchos otros, con la misma gratuidad propia de Jesucristo; aunque el Antiguo Pacto previó la contingencia de que vendrían bueyes a la faena de esa obra y dijo: “No le pongas bozal al buey que trilla”.  Jesús, en Su humana misericordia, afirma: “El obrero es digno de su alimento” (Mateo 10:10b) y, obviamente, son pocas las personas como mi hermano Tom Powell (USA) o Eduardo Muñóz (Venezuela), de quienes puedo dar testimonio de su humilde desprendimiento y lo que he podido ver o aprender de su obra, en parte de mi vida ¡Hay otros miles! (y Dios sí que los conoce y reconocerá públicamente).

Tocante a los promotores del evangelio de la Prosperidad: No me incluyan en sus oraciones, sino en sus inversiones. No me pongan en sus listas de peticiones, sino en sus acciones; porque no es un crimen disfrutar de los bienes terrenos, excepto cuando despojo a otros o me olvido de esos Lázaros que evito en cada calle o en cada situación de mi vida (¡Ojo! Hay miles que imitan la verdadera situación del indigente, incluso desde algunos púlpitos: Evalúa la situación real del menesteroso). ¡Que tu dinero no se vaya en usos equivocados! Que el necesitado compruebe la evidencia de lo que hará con el dinero de tu trabajo: Eres mayordomo de esos bienes.

A los “salvos” a los “santos”, testifíquenle a Dios su santidad. La humanidad no necesita más “ejemplos”, sino soluciones a sus necesidades prácticas diarias y verdaderas relaciones de confianza. El evangelio no es una esperanza de vida, sino una práctica de vida. No es una alternativa entre muchas, es un camino estrecho, no siempre grato o sembrado de coloridas flores. Hay muchas cosas que no termino de entender en el silencio o distancia de Dios, pero prefiero esperar en Él que confiar mi vida a los hombres.

El terreno vallado no es sólo el entorno de las iglesias, está en las aceras de las calles, en las paredes de casas que se desmoronan, y la oveja perniquebrada no caminará sola ni hacia donde no hallará pasto nuevo, santo y fresco. Mateo 10: 40-42.

El mar no traerá sus olas a sus ornamentados pórticos ni batirá su oleaje sobre la roca de sillas frías y vacías: En eso nos parecemos tanto a Roma, al abuso político…

(*) Nota:

Esa preferencia de algunas “enseñanzas paulinas”, supuestamente escritas y proclamadas por Saulo Pablo, el apóstol abortivo (como él mismo lo ha dicho en una de sus cartas) tienen mucha influencia en las tendencias católicas que inclinan a muchos a seguir llamando “Padre” a hombres, dignos o no, de la práctica de una labor sacerdotal obsoleta en la iglesia universal, a la cual fui introducido por más de 6 años de mi infancia y, aunque institucionalmente no puedo incriminarla en nada (excepto en los delitos de la Inquisición, sus históricos abusos confesos, y todos aquello que se va publicando a lo largo de la historia) siento gran simpatía por aquellos hermanos católicos que se incorporaron a la lucha de clases, por aquellos que pugnaron por las Reformas dentro de la cristiandad medieval, incluso, por ese protagonismo político que marcó la libertad del yugo extranjero de muchas naciones, en estos últimos siglos: No todo está ni estuvo perdido en el catolicismo y, gracias a esas luchas internas –de los hombres y sus mentes conscientes- millones hemos salido de la militancia del error, para intentar marchar en las filas de la verdad, así sea fuera del contingente de las tropas denominacionales -como guerrilleros- en las milicias urbanas y rurales o bajo la penosa bandera del terrorismo de la razón. ¡Sólo Dios es perfecto! Y basta que yo me someta a Él y me deje llevar por lo que se digne enseñarme (y a Él sea dada la gloria, el honor, el respeto…) ¡Para siempre! 

Thursday, April 19, 2012

I´m a sinner!

Well, I was baptized (in water) by July 7th, 1994, but I´m growing these days (or sliding).

Today, by the way, I got more insight on God´s plan when watching some videos from www.freechristianteaching.org

There, my friend Dr Richard Kent sent me 4 DVDs I saw last night and understood some things I have passed or left behind when walking life my way (Today it was a kind of reconvertion, I´d say).

I´d like to spread the word, I like your advise.
In fact, I´ve been writing for years, and I´ve been searching for clues (just because I think God has much more to say than what is written on the Bible). I mean, I believe HE MUST BE PERSONAL, so I´m trying to learn (or GUESS) from Him and I was seriusly discouraged (I said: I was), and I have abandoned that quest (a couple of years) and I still insist on seeking HIS PERSONAL VOICE (there are many things I think now, but I don´t know how to express them in verbalized words, even in my own tongue).



This is in my soul! (I wish I pour it out BEFORE HIM).

If I were allowed, I could send you some links for you to check and, afterwards, if your are pleased, you can say if I´ll be worth of listening. But I consider I need a personal encounter with God first.

There were many who met Him or HEARD Him, and did (and do) the job, but if He doesn´t talk to me -in a living and comprenhensive way- how could I help others WHO NEED DESPERATELY a personal encounter with God or Jesus Christ?

For me is enough (what I got today serves me well), but how could I tell the world the the Bible is enough? or how could I say it serves well as a "Service Manual" for a living creature who needs His PERSONAL assurance? A personal RELATIONSHIP to listen to His personal voice (I know He is) (I know He reads what I write and have written).

While reading the Bible I have found some little faults.

These aren´t enough to discredit the traditional "accuracy" of the Old Testament, but these hinder me to believe on the full inspiration on the New Testament.

Allow me to mention some of these:

Matt 23:35 contradicts Jer. 31:30 or Ezekiel 18:4.

In Matt 27: 9  I´ve seen a mistake when not saying it was Zacarías 11:12-13 (but someone wrote Jeremiah) (and I have checked the hebrew words, just to see if they were too similars to cause such a confusion: They were not so!)

If these faults ARE HUMANS´. I agree (they are!).

How could I say, like Paul (or whoever) "All Scripture is inspired"?. (I believe on the Old Testament) (Jesus mentioned some portions of it) (Scripture were fulfilled with Jesus, only).

In Jesus´ times there were no "New Testament", no such writers to speak about. So, when He spoke about the Scripture He spoke about the Old Testament writers.

Of course, the issue is that IT IS still INSPIRED, but I can´t tell the world "it is" up to the moment God helps me to overcome this lack of satisfaction (a human one) because these HUMAN faults made me think THERE COULD BE MORE MISTAKES (and many could be intentionally placed).

(Placed by people like the emperor Constantine to rule Rome, and the world of his days). 

Do you understand me? I´m a human being who needs to deal with reasonable things like these.

What if the Lord´s day was manipulated from saturday? The Old Testament said "saturday" would be "forever".

I´m sure I don´t need circuncision, but If I?
(I know this will not save me, but GOD´S will) but I do need to understand FROM HIS LIPS. (and the world needs Him also). 

Circuncision was for a purpose I can´t mention here, and it served Israel to be as it is now (out dated purpose) (Nothing to write home now).

If He talked DIRECTLY to the prophets, He could talk to me: That´s the point! (although I serve for nothing someone else could do).

And if He does it, I mean -talking to me- the WHOLE world is His: I cannot sell a product if I haven´t use it first. Millions need this. And Jesus is His word, but WE NEED RELATIONSHIPs, and a serie of books nor a BLOG can´t serve for this purpose.

I cannot imagine how much people are wandering and asking for my same honest petition. It´s not hard, but the pain of the need itself.

I believe He´s resurrected, but I need to listen to Him.

I don´t need my eyes, but a word that is much better heard than seen.


Is it too much what I asked?

Pauls and many said He spoke... 

Am I too far (from Him) to be heard or read?

I know I don´t (I´m here! pouring this feeling out) and, whatever I need to correct -HE KNOWS- He may say IT and I have it corrected.

I´m not better than any other sinner on earth, but I´m sure I´m not worst.

I´m a sinner... I´m a sinner!

and He knows what each human being needs.I was baptized (

Código Jesús


Es interesante lo que parece colocaron sobre Jesús:

Yeshua
Ha´notzri
W´melech
Haýehudim


Eso era como decir, un acróstico con YHWH (el nombre de Dios), y con razón los judíos se quejaron, como dice en Juan (John) 19:21-22

Ellos vieron el mensaje subliminal, tal como se aprecia cada 26 letras em el Salmo 22:14-16 (versión judía). En ese, al parecer, sale el nombre YESHUA (Joshua = Jesús), que tiene que ver con el YHWH = YAHWEH.

En Isaías (Isah) 53:8-10, al parecer, el hebreo tiene "el código Jesús" cada 22 letras, y allí significa: Mi nombre es Jesús. Pues, lo que los eruditos leen es: "Yeshua Shma".

¿Será coincidencia "poética" o Dios inspiró a esos escritores?

Sé que hay unos pequeños errores, PERO NO SON ESTRUCTURALES; de modo que la Biblia no se cae como cualquier rancho humano (y eso me gusta).

Visiten www.freechristianteaching.org

¡DIOS  es un Dios vivo!

Sunday, February 05, 2012

¿Quién es Secular Hermit?


Comparto algunas ideas con Ud. y con muchos evangélicos (no todas, ni en todo).

Ciertamente, provengo del desengaño de aquel sincretismo católico y, aunque no llegué voluntaria ni concienzudamente a serlo, lo fui nominalmente algún tiempo, y hasta ¡por obligación! pues, digamos que mi abuela guardaba algunas de esas prácticas, pero consultaba adivinos, se hacía sus “despojos” y no sólo ella, sino todos en mi primer hogar hacían lo mismo con “un tiro al gobierno y otro a la revolución”, como esos que ni siquiera saben si están convencidos de una verdad por encima de otra, y también ellas y ellos quisieron evitarme fuera al infierno y -como la mayoría del venezolano- me hicieron creer que el bautismo “salva”, junto a toda esa mezcla de sandeces paganas y católicas (la transustanciación, las penitencias, etc). Pero –para llegar a ser hombre- la moralidad del común me enseñó que tenía que acostarme con toda mujer que pareciera dispuesta y “nunca debía pasar por bobo”, si hallaba la oportunidad de ganarme –cualquier cosa- haciendo alguna trampa, vendiendo “mentirillas blancas” para ganar y quedarme con lo que quisiera (eso, para ellos –ni para mí- era robar ni abusar del prójimo). ¿Qué puedo enmendar, luego de tanto fraude y mentira, en esa doble moral que he consentido, a veces?







Con bastante renuencia comprendí un par de cosas interesantes de lo ya heredado en el cristianismo evangélico. Tuve que conocer otras formas de expresión y manifestación en lo que hoy conocemos por culto dominical o alabanzas en público y, a temprana edad, la mamá de crianza de mi madre me llevó a estar con los bautistas y ¡lo disfruté! Aprendí mucho sobre la mayordomía del dinero, cómo emplearlo en la obra de Dios y, aún así, es obra de hombre parte de esa logística y esos planes (no toda), conocí y compartí con los evangélicos pentecostales y hasta anduve con aquellos que son llamados “los sólo Jesús” y, antes de eso, me casé con una líder pentecostal y, por mucho de mi culpa, lo que pudo haber estado haciendo -hoy- “para Dios” no lo estoy viendo: “No creo en otro líder que no sea el Señor Jesucristo”.

Antes de estar casado, compartí con varios hermanos gringos que muy bien abordaron mi vida. No había entendido una docena de cosas, pero al salir de la tradición de la cultura latina, Dios cerró uno de mis tantos capítulos de vida y de búsqueda entre la gente, no que haya hallado “la verdad” sino otra expresión de ella en una misión que se llama (¿se llamó?) Team Expansion.

Trabajé un poquito con ellos, aprendí doctrina, evangelismo y lo empleé en lugares bien humildes, me involucré en el estilo de varios hermanos y, a vuelta de mi búsqueda personal, seguí solo y, en ese andar –de buscar la verdad que satisfaría mi vida- terminé de convencerme de otras cosas:

1.       Las Escrituras que tanto comentó y cumplió Jesús son, particularmente, el Antiguo Testamento (no las cartas apostólicas).
2.       Los evangelios son “la conclusión”, el resumen interpretativo de Las Escrituras en una sola persona: Jesucristo, El Mesías.
3.       Del libro de Hechos en adelante, hay una más amplia apertura y búsqueda inclusiva de los gentiles universales. No para que éstos (nosotros) nos volvamos al judaísmo, sino a Jesucristo y, aún así, Las Escrituras jamás perderán valor de vigencia, sino cuando Dios lo disponga, porque “ni una jota ni una tilde…” Así que toda ella tiene valor de utilidad práctica, enseñanza y ejemplo.
4.       Algunas ideas -supuestamente endosadas o promovidas por los apóstoles- no concuerdan con lo que Jesús decía (dice) y, de mi parte, prefiero “congregarme” en mi soledad y, hasta que Dios no me hable personalmente, me mantendré distante de las DENOMINACIONES (hay tantas afuera, como dentro del sincretismo católico) y, como muchos elevamos “mandamientos de hombres”, hasta me abstendría de registrarme en iglesias y denominaciones que llevan el nombre de otro humano, y no el de Jesucristo: Luteranos, Calvinistas, Bautistas, Pentecostales… ¿Qué no decir de quienes usan el púlpito para promover a un partido político o sus negocios? Yo creo en la Cristocracia, no es una mayoría; pero lo será: “Y toda lengua confesará a Dios”.

En lo personal, no me gusta envolverme con la gente de iglesia. Ello implica un horario, limar diferencias, una liturgia, un modo de ser imitador o un estándar colectivo hasta para hábitos en el vestirse o parecer, y llevo tiempo que salí de las estructuras. Tengo buenos recuerdos, buenas experiencias, pero hay cosas a las que no le encuentro sentido, especialmente por no ser gregario. Me explico: Hace mucho no sigo ciegamente las ideas ni las iniciativas ajenas ni por nadie.

Si alguien viene y me esgrime aquello de “y no dejéis de congregarse como algunos tienen por costumbre” (Pablo Saulo).  Le mando a ver si el gallo o la gallina pusieron…

Tengo sobradas razones para no ser parte de ninguna estructura y, en la única que quise tener el mejor de los “éxitos”, tuve el mayor de mis fracasos, pues, luego de mi 1er divorcio (emocional y legal) mis hijos han crecido en la dirección que yo ni Dios querría y, aunque de palabras he querido paternalmente orientarles, mi “orientación” fue fatal, pues, aunque quise tuvieran una inclinación acertada (para que no cometieran mis errores ni pecados) éstos ya andan haciendo hasta lo que yo no hice a su edad: Parecieran ser más promiscuos, beben alcohol y uno de ellos ya fuma cigarrillos ¿He sido capaz de generar el dinero que les hace falta para cubrir sus gastos? ¿De qué sirvió la religión del padre o de la madre? ¡Dios lo sabe! (Aunque añoro algunas cosas y lamento no haber tenido otras que perdí en ese gran fracaso llamado matrimonio) (una forma básica de “organización” estructural que debió ser mi iglesia celular y esencial).

Como padre, como cristiano, como hombre… soy una extravagancia y un triste fracaso poco risible (el saber que haya casos iguales o peores no me consuela).

No soy un ejemplo ¡ni para mí mismo! y -gracias a Dios- no soy el mejor ni el peor de la raza humana; pero puedo contar una serie de cosas “buenas” que me reservo, pero –humanamente- no tengo nada para dar, no tengo algo en que me considere bueno para presumirlo o esgrimirlo en ostensible defensa de mi “buen” testimonio: Tengo las mismas pasiones que cualquiera, deseo complacer visceralmente mi vida tanto como cualquier otro, y mi fortaleza ya no es la misma a la tenida a 18 o 30 (pero me siguen gustando las mujeres) (y tengo mi lucha personal para controlar ojos, manos, pensamientos, y procuro no fijarme en la que ya es ajena, y no codicio lo que Dios -o la vida- ya ha dado a otros). ¡Créalo es mi lucha! Y procuro no ser autoindulgente (pero soy igual que todos, y no mejor ni peor que nadie).

Si tuviera que argumentar de mí, como quien se defiende en un juicio público, muchas cosas quedarían ignoradas, olvidadas: ¡no lo sé todo de mí! Pero Dios jamás ha padecido amnesia y no es parcial (aunque yo sí he tratado de olvidarle, de abandonarle y hasta de matarle) (como si pudiera). Yo le he sido tan infiel, perverso y sucio, que cientos de veces le inculpé de cantidad de cosas -le maldecía y a escupitajos le negaba- y, más de mil veces me asistió incondicionalmente… ¡aún sin pedírselo!
Yo le culpaba de tantas cosas, hasta de cuestiones simples relativas al clima (¡Ja! ¡Ja!). Qué estúpido y ciego he sido; pero Dios es soberano, justo, y cantidad de cosas que jamás podría demostrar a nadie por mí mismo (y eso es asunto de Él) (no es mío).

He llegado a conclusiones y, puede que esté más equivocado que al principio ¡Sálveme Dios del error! He llegado a renegar de una cantidad de cosas y, ayer, por cierto, hasta maldije a un hombre como si yo fuera un demonio (hay cosas que debo soportar y, en parte, es porque soy tan miserablemente finito -y patéticamente- me niego a tener que padecer ciertas frustraciones o atestiguar el término de mi presente: Es mi culpa, mi responsabilidad, no la de otros).

En lo que a estructura eclesial se refiere, ya no quiero ser llevado de la mano (ni llevar a nadie).

Algunas cosas de esa tradición litúrgica me aburren y no creo que Dios necesite la adoración grupal ni cosa alguna movida por otros y, en todo caso, creo que sí desea que nos sometamos a Su soberanía, que firmemos la carta individual de nuestra rendición personal para hacer Su voluntad y entrar en las bendiciones de Su reino, pero no creo que ello comience por la iglesia, sino en la intimidad de nuestro corazón, privada e individualmente, y ya creo saber leer o ver solito, sin que otro me guíe o interprete lo que alguien quiere que yo crea, distinto a lo que la razón me dice y cada circunstancia me predica. En caso contrario ¿Para qué Dios ha de decir o escribir algo cuyo significado o práctica yo no se entienda? (Me refiero a la Biblia) Si Dios –por sí mismo- no es capaz de llegar ESPIRITUALMENTE a ningún hombre o mujer, si no sabe hacerse entender (por las buenas o malas) dudo que algún humano semejante tenga más éxito que Dios y, en ese particular, la gente enseña mejor con el EJEMPLO que con las palabras (creo estar algo aburrido del vacío de las palabras, prefiero los hechos y mis propias vivencias).

Por otro lado, he dejado de conversar solo en mis plegarias. En parte, porque no quiero informar al enemigo de mis oraciones –mis peticiones- ni a humano alguno… Lo que hoy busco es pensar en Él, conversar con Él mentalmente, pues, orar me parece hablar a solas… ¡Y doy fe de que, muchas veces, Él ha respondido a esos monólogos! (no todos) (obvio que eso me produce cierto desencanto, mas no desengaño).

Ha habido momentos en que he reconocido la presencia de Dios (y Su ausencia). Hoy creo estar comulgando más con mis ideas, con el diálogo de mis sueños infructuosos o deseos, y menos con Él; porque hay mucha renuencia en mí (y doy fe de que Él me hablaba en sueños, revelaciones, a pequeña escala).

La razón para no congregarme -me parece- no es tanto ese negarme a lo “establecido” en Efesios 4 (los 5 ministerios) sino al aburrimiento de oír distintas opiniones doctrinales, cuando desde hace mucho entiendo las mías: “Bástele al discípulo llegar a ser como su maestro” y ¡cuán lejos estoy de Jesucristo! (pero ya no quiero ayo en mi vida, sino oír al Dios Supremo y Altísimo).

En el fondo, lo que más parece resentirme, es ese lote de tantas cosas viejas que me parecían eran la verdad de esta vida humana; que cada persona estaba hecha una para otra y, que cuando algo parecía ser así, un imprevisto tajante venía y separaba las vidas, sus caminos y, si alguno se alejaba, abandonaba o moría, aquella “verdad” dejaba de ser ¿Cómo llegué a pensar que esta vida era para esa clase de felicidad que no lo es? Al menos, de forma tangible y perdurable.

Luego, en el plano material, uno crece con esos valores que el cristianismo señala y veta como anti-valores: El dinero no es el centro de la vida, tampoco el sexo ni ese anhelo de hallar la pareja ideal ¿Cuán abstracta es la fantasía que corre en el torrente de mis venas versus la simplicidad compleja del cristianismo? ¡No! Yo fracasé, y de momento me quedaré quieto hasta que se manifiesta esa señal VERDE que me indicará que puedo volver a darle espacio a ese sueño que no fue plenamente colmado ni saciado: Visceralmente sé quién me gusta y debo tener los recursos materiales que siempre tuve en deficiencia (y aún teniéndolo$, eso no será mi fuente de confianza).

Sea lo que sea, el “bien” parece estar en no asirse a nada material ni emocional, porque todo parece temporal, perecedero y lo terminal es “espiritual” y todo sigue siendo intangible, en alguna incómoda e inabordable medida que mi razón o experiencia no abarca (hasta que Él no llega y habla y dice) (y esto de mí pareció incomodarle un poco a Mónica Delvalle, pero no nos esperamos otro poco y cada quién siguió el curso de sus vidas).

Verá Ud., en parte mi renuencia a las estructuras es debida a cosas políticas como éstas, que Ud bien puede consultar por medios propios:

“El 1er. credo de Nicea, que definió al Hijo como consustancial con el Padre, fue adoptado como postura oficial de la Iglesia con respecto a la divinidad de Cristo. También fue fijada la celebración de la Semana Santa el domingo después de la Pascua judía, y garantizaba la autoridad del obispo de Alejandría.” (¿Se contradice a Jesús en Mateo 23?  Donde dice: “Todos son hermanos” o “Yo edificaré mi iglesia”)


Este concilio fue convocado por el gobernante de turno en Roma, cerca del 325 A.D (año del Señor). El dato que me atrae es que, si había 1.800 obispos censados en ese tiempo por todo el Imperio Romano, ¿Por qué sólo 318 acudieron a la convocatoria?
De allí en adelante, la cristiandad que hoy conocemos comenzó a medrar en la jerarquía, en la “autonomía” humana y a incluirse una serie de cosas que no enseñó el Jesucristo verdadero y tenemos conocimiento de otro Mesías: El que ellos hicieron “histórico” (a mí me interesa el verdadero, no el que pinta la tradición católica o la conveniencia política ni eclesial de otros).
Al efecto, es interesante cuando uno compara las distintas traducciones e interpretaciones de la Biblia (que no es la única forma que Dios tiene para expresarse, por cierto).
Hay quienes insisten que, estructuralmente, una versión de la Biblia y otra dicen lo mismo, pero –si esto es referido a la versión de los Testigos de Jehová- no todos los evangélicos piensan igual y la miran como si fuera el libro de Mormón; sin embargo, para los católicos del siglo 16, la versión que hoy muchos hispanos consideran “original” o “verdadera” produjo la misma aversión o actitud (posterior a La Reforma) aunque ella dio paso al credo de “los protestantes” y esa brecha dio inicio a la 1ra traducción española completa de la Biblia, hecha por Casiodoro de Reina (1520-1594) uno de los católicos renegados -y corregida luego por Cipriano de Valera (1531-1602) otro que se les salió de las filas estructurales. ¿Qué les parece? No podía haber predicadores legos o indoctos aquellos días, debían ser colegiados por la iglesia católica y contar con la aprobación de sus líderes...
Quienes en su seno la criticaron -por abusos- debían marcharse a otros países (con otras libertades y carencias) y, al ser perseguidos en tierras de España,  con el “santo” poder de la Inquisición, ésta proscrita Biblia tuvo que imprimirse en Holanda (1602) y meterse de contrabando al mundo hispano,  siendo adversamente criticada, denunciada por los súbditos del clero… ¡Vivan esos “herejes” como Julianillo Hernández!

Cipriano de Valera hizo varios escritos y, entre ellos, "Dos tratados, del papa y de la misa", mismos que han tenido el propósito de demostrar -con la palabra de Dios-  la falta de base del sistema papal y de la misa.  ¿Seré el único en manifestar opiniones contrarias y desacuerdos relativos al sistema pastoral o sacerdotal? (Ezequiel es uno de ellos). Sin embargo, éstos 2 hombres -que fueron parte de sus monasterios medievales- terminaron viviendo en muchas ciudades de Europa y ya no bajo la mano del liderazgo del dogma de la tradición de la iglesia católica. ¿Qué no existe hoy en tanta divergencia y tergiversación? Tenemos leyes seculares y puedo mudarme a otro país, y tener matrimonios homosexuales…

El 2do concilio de Nicea (787), con 350 obispos, introdujo la idolatría iconoclasta en sus iglesias ¿Qué comprueba el “consenso” -no universal- de esas asambleas y reuniones? Que están al servicio del error, de intereses particulares, y que la tradición religiosa no es confiable (y que cada persona “le pone y le quita” según convenga a nuestros particulares).

Secular Hermit es “mi” nombre. No tengo el dinero para borrar la partida de mi identidad y una cantidad de cosas que desearía borrar, y del registro de mi mente nada puedo y no me miento. Soy un pecador más –como muchos- y otro menos ¡así lo quiero! (y me aparto y alejo tanto como pueda o quiera). Un día de estos logro mi meta y ya no me importa ese fracaso… ¡Son docenas! Me reconforto en la idea de que, en alguna medida, conocí algo de esa verdad, así como este medio siglo de trillar la nada sobre lo que pensé construir la mía.

En cuanto a ti –quien quiera seas o creas ser- hay quienes se adhieren a una religión por considerarla herencia de “su raza”, el patrimonio espiritual del pasado de sus esclavizadas familias… Otros se niegan a buscar otro camino –dejándola en el abandono- pues sobrestiman ese legado cultural traído por otros historiadores, de más lejanos continentes… Usan sus prendas, sus velas, sus coloridos collares, imágenes y nombres ¡indígenas o extranjeros! ¿Qué Dios ha convivido con el hombre que no haya tenido representante en la mitología egipcia o griega? Cámbiele el nombre, use la lengua pemona o yoruba, pero el patrimonio de la experiencia no será la herencia de mi vida para nadie, y es lo único que me llevo.

Hágase a un trozo de leña, venérelo y cúbralo de flores de mayo o de sangre con un botón de rotas espinas. Busque a su víctima inocente y úntela con la pasta oscura de su negro pecado, sacrifíquela en presencia de un nombre y entiérrela en la morada de sus desaciertos con el desconcierto de sus desiertos: El sacrificio válido es superior a mi vida, y estoy más cerca del final que de aquel incipiente principio...
El tesoro de mi verdad no tiene arraigo en mis temores o desengaños confesos. ¡Me equivoqué! (miserable de mí, soy el único) (pública ironía) ¿Cómo negar las incontables intervenciones de Dios en la humanidad?

El desatino unido a la ignorancia contará a los renegados de esta época propicia a la libertad de la búsqueda de valores eternos, intrínsecamente ligados a fundamentos morales. Ya no creo a la religión que me vendieron ¡ni en mí mismo ya creo!
Ya no seré el que quieren que sea: Soy el convicto a la condena de esta verdad y el convencido a ser para ser.

Si esto es rebelión, anarquía mental, que Dios haga en mí lo que pido o necesito entender ¿Puede Ud. conocerme sólo por lo que he escrito o pronunciado en insulsas letras? Similarmente, en esta parcialidad de ideas que no han sido volcadas sabiamente, Dios tiene muchos más recursos para obrar en la humanidad y en toda Su creación. Yo no le niego ¡al contrario! le reivindico; pero desconfío de cierta tradición que Ud. venera, un cúmulo de cosas corruptibles y perfectibles, que sólo cambiarán si Él entra en acción y ¡no sólo en mi vida!
¿No hizo Su aparición el Hijo de Dios para “corregir” algunas cosas de aquellos días? (cumplió varias profecías, se manifestó en el cumplimiento de ellas) ¿No reprendió la venerada tradición religiosa de aquellos que no le recibieron? Sin embargo, hubo un remanente, hubo gente que sí le reconoció y le siguió –más aún- Dios les manifestó Su gloria con milagros, a través de Su hijo (todavía lo hace estos días en la tierra) ¿Ha dejado Dios de ser Dios? ¿Se acortó Su benévola mano?

Mi confianza no reposa en las instituciones, ni en mí ni en la gente. Volver sin incentivos ni alicientes -producidos “allá arriba”- es volverme a los errores que no quiero repetir ni a permitirme el ensayo de otro error: “Mejor solo que acompañado”.

A.T. Feb 5, 2012

Thursday, January 26, 2012

La Eutanasia





Hoy está de moda tratar estos temas clínicos, particularmente cuando hay medios para hacer dinero con ellos (yo debo revisar mi caso, pues, doné mi cuerpo a un instituto de la UCV, y no quiero tener que “buscar los repuestos” que puedan faltarme, en caso de reventa).

¿Qué es la eutanasia?
Sin recurrir a la etimología griega, es pedirle a un doctor que te mate: Es la muerte por medios químicos o pasivos…

Hace décadas, hubo una película que se llamaba el Soylen Verde (The green soylen) ¡Algo así!... Al estilo de la película del “Hombre Centenario” (con Robin Williams), a cierta edad y de forma voluntaria, cada persona era llevada a un sitio especial, una especie de cámara repleta de pantallas de video (a manera de ventanas) y allí veían la vida reproducida, sea sus vidas, sea la de sus seres amados, y un medicamento administrado les cegaba la vida y ¡morían! (en el Green Soylen, reciclaban esos cuerpos para fabricar nuevas galletas verdes) (ahora –pretenden- reutilizar los órganos para “darle vida a otros” y, en el fondo, es un negocio).

Según recientes sondeos –dice un artículo en la www- la simpatía por la eutanasia se ubica en los siguientes porcentajes: 60% en Estados unidos - 74% en Canadá - 80% en Gran Bretaña - 81% en Australia ¿Interpretación?: En los países donde ya se ha aumentado el margen de esos 70 años, quienes “viven” ya no quieren vivir a expensas de ese peso médico, ese costo artificial (ni lo consideran vida).

Al parecer, el pasado 2011, Holanda se convirtió en otro de los pocos países en legalizar la eutanasia: Es legal en Suiza y Bélgica (Albania y Luxemburgo permiten el "suicidio asistido").


En sur América, La Corte Constitucional de Colombia autorizó -en 1997- la eutanasia voluntaria para pacientes terminales que la pidieran. Al parecer, el Congreso colombiano puede regular “los términos” en los que se aplica esta ley, pero no oponerse a ella. ¿Hacia dónde vamos?

Hace no mucho, se discutía la legalidad del aborto ¿no es el mismo tema, pero aplicado a los no natos? (pero éstos no tienen voluntad para decidir y, al “hacerlo” otro, se habla de crimen y cómplices pero, en relación a la eutanasia, ¿nos quedaremos sólo allí, aplicada a las enfermedades terminales? ¿Qué dirán los deprimidos, los abatidos, los que se divorcian o cuyos esposas y amantes mueren?

Hoy, en el caso de los animales, aplicamos la esterilización a las perras (pero no siempre a los perros). En el caso de esos seres, los ponemos a “dormir”, pero se busca que la misma anestesia sea aplicada en los humanos. ¿Somos más o menos que ellos? (¿Más aunque yo “esté ladrando”?).

Humanamente tenemos muy buenos argumentos para evitar el dolor y aborrecer el sufrimiento. A veces, cuando enfermo, me sorprendo de la ligereza que tienen muchas (os) en cuanto a la automedicación ¿A quién le gusta el dolor y el padecer? (¡a mí no!) Sin embargo, no me tomo una pepa en seguida  (dejo que otros recursos funcionen) (y de niño sufrí mucho, y odiaba las inyecciones que me sanaban).

Si por mí fuera, sin tanto peo, suscribiera un papel donde pido me cremen… ¿Pero a fuego lento? ¡Jamás! Si de mí dependiera, conéctenme a una manguera, a un cablecito y despáchenme… ¡Allá voy San Pedro!...

Pero el negocio de la vida no es así de light: Esto sería semejante a las veces en que me escapo de ir a la escuela, a cualquiera de sus clases, pero tarde o temprano comprendo que necesito culminar todas las asignaturas de la universidad de esta vida. Necesito terminar todas las etapas de esta colegiatura vivencial y, si por alguna razón logro burlarme de un par de lecciones, TARDE O TEMPRANO TENDRÉ QUE VERLAS (y repetir algún grado, un par de materias, me sale más caro y pesado).

Puedo leer de Jesús en Getsemaní: “Pase de mí esta copa… Pero que NO SE HAGA MI VOLUNTAD, sino la tuya”.
Yo puedo pedirle a Dios me libere de este pesar, de esta ansia de procurar satisfacerme (sea con medios lícitos o ilícitos) pero no puedo escapar a lo que Él ha dispuesto para mí. Puedo escapar a una o varias de Sus lecciones, pero no puedo escaparme de la licenciatura de la vida que ha dispuesto para que yo concluya (a menos que renuncie, temprano, a mi educación espiritual primaria).

Jesús no tomó de aquella esponja que le hubiera prolongado las horas en una sedada agonía (Mateo 27:48, Juan 19:28-30); pero para acelerarle la muerte le hubieran quebrado los huesos de las piernas para acelerarle la muerte, en Su crucifixión (Juan 19:31, 33) ¿Hubiera cumplido Las Escrituras? (Juan 19:36) (y escribo ese dato para los que leen y se nutren del señor Jesús). ¿Apelaría Jesús a la eutanasia divina?
Sé de gente que muere y se va durmiendo. Otros, contrario a la voluntad de sus corazones, padecen una larga y dolorosa enfermedad (que no pueden ni pagar por los más simples medicamentos) ¿Puedo jugar a ser dios?

Según una tradición, Pedro murió crucificado, pero “pidió” lo pusieran cabeza al suelo (¿?). Santiago, hermano de Jesús, decapitado y, Esteban (Hechos 7:59), lo “eutanasiaron” con pesadas piedras… ¿Cómo me llevarán a mí y a tí?

En el fondo, pedir la eutanasia es una forma de no confiar a Dios nuestras cosas terrenales (el mismo error que cometí al donar mi cuerpo “a la ciencia”) (pero era para ahorrarles inconvenientes económicos a los míos: El muerto hiede y se entierra). Puede que ya no quiera vivir, no estar aquí, ni ver o ser testigo de ciertas cosas; pero Dios tiene un plan para cada experiencia y vivencia ¿Escaparé de Sus lecciones y colegiatura espiritual? (me río de mí).

Sé que quienes puedan irán a Holanda, para burlar el asunto legal de cada país, lo harán: ¡Dios se los permita! (lo han hecho para el aborto o para “el matrimonio” con el mismo sexo) pero no burlarán la mano de Dios… ¡Yo mismo estoy fallando!

Humanamente estoy pensando en muchas cosas, muchas situaciones, y desde ya quiero tomarme de esa mano -de esos brazos- y sé cuán difícil es para cada uno la situación que cada quien está viviendo: Tengo amistades pensando en suicidarse. Sé de gente que está tan desmoralizada -¡y desmotivada!- que la autoestima está por debajo del piso y, aún así, algunos se acercan a la voluntad de Dios y otras y otros desdeñan cada oportunidad, que hallo consuelo para mí, sin señalar. ¡Es su derecho!